Huir de la estética tradicional para conseguir un estilo propio. Este es el fin de todas las novias cuando buscan un look que, a priori, casi ilusiona y aterra por igual. Queremos ser nosotras mismas, sin atender a tendencias ni a opiniones ajenas, y conseguir que el estilo que luzcamos en esa ocasión tan especial esté, de alguna forma, en consonancia con nuestro armario de diario. La buena noticia es que cuando por fin damos con él los miedos desaparecen y nos permitimos disfrutar.
Después de ver a tantas novias pasando por su atelier, la diseñadora Paula Matthei sabe lo que todas quieren: “Buscan diferenciarse con algo romántico, pero moderno a la vez. Pueden tener estilos muy diferentes, pero tienen en común el querer ser una novia distinta, y sobre todo ir livianas y cómodas sin dejar de tener detalles que hagan su vestido espectacular”. Precisamente esa búsqueda de la comodidad ha hecho que veamos más novias con zapatos planos o, incluso, con trajes de chaqueta y pantalón. Las hay además que se saltan la tradición y optan por faldas cortas, o por una paleta de colores que va más allá del blanco. Por el contrario, otras se rebelan ante la tan popular tendencia “ir de novia sin parecer una novia”, y recuperan el estilo más clásico. ¡Bravo por todas! Porque en cuestión de diseños nupciales no debería haber imposiciones, sino solo novias orgullosas de su elección.
“Al momento de decidir cuál será el vestido para ese gran día hay muchos factores a considerar, claramente el principal es la personalidad de cada una —opina Paula Matthei—, quién eres en tu día a día, y reflejar de alguna manera tu esencia.
Lo que decimos todos los diseñadores es que lo más importante es ser tú misma y no disfrazarse. Pero no hay que dejar de lado otros factores: hay que considerar si te casas en el campo de día, o en el casino de Madrid de noche, si es por la iglesia, y qué iglesia, o si es una boda pequeña por lo civil”. Seas el tipo de novia que seas, tenemos una selección de vestidos y joyas para que encuentres tu estilo. ¡Toma nota!
Novias bucólicas
Aunque María Antonieta hizo gala de la pomposidad de Versalles, fue la estética cottagecore donde se sintió más cómoda. Hoy ese estilo idílico y escapista se traslada a la moda nupcial a través de tejidos naturales, prendas más holgadas y con movimiento, y adornos naïf como las jaretas, el nido de abeja o los bordados de flores. Precisamente las flores y cualquier otro motivo vegetal están presentes también en los accesorios.


Novias románticas
La moda nupcial y el romanticismo siempre serán inseparables, independientemente de lo que dicten las tendencias. La novia romántica es una enamorada de los encajes y los bordados, del escote corazón, de las transparencias, los lazos y las mangas de farol. Y en los accesorios deja volar la imaginación para incluir joyas de oro rosa con detalles de estrellas o astros, que no hacen más que afianzar el flechazo.


Novias palaciegas
Si hay un momento para el maximalismo, sin duda, es este. Las novias que sí quieren parecer novias se sentirán muy cómodas con este estilo barroco con un aire punk. Lazos, acabados satinados, volantes y muchas joyas. Porque si no las luces ahora ¿cuándo si no?
“Si tienes una joya que te encanta que sea importante visualmente y sabes que sí o sí la quieres usar, se diseña el vestido en torno a éste accesorio como pieza principal, para así lograr una coherencia y no una competencia entre uno y el otro —dice Paula Matthei—, pero si diseñas el vestido primero, que es lo más común, y luego buscas los accesorios, recomiendo no encerrarse en la tradición nupcial y buscar una joya que vaya con el estilo de la novia y por lo tanto del vestido, pero sobre todo que te fascine”.


Novias que se saltan las normas
El traje de chaqueta y pantalón es una tendencia atrevida pero muy estilosa que hemos heredado de Francia. En versión boho encaja tanto en bodas de ciudad como de playa. Eso sí, para conseguir ese savoir faire que tienen las francesas hay que acompañar al look de accesorios modernos y discretos, y de un peinado natural y casual.


Novias que no quieren parecer novias
Cuando nos queremos alejar de los cánones tradicionales, pero no mucho —los pantalones aún no son tan populares—, los wrap dress de raso son una alternativa cómoda, favorecedora y muy elegante, que recuerda a algunos looks del Hollywood dorado. Estos vestidos encajan de forma extraordinaria en bodas de noche y con joyas de oro rosa y amarillo. “Hay novias que buscan joyas no tan protagonistas, pero sí que les iluminen ese día, para ellas recomiendo colgantes de puntos de luz de brillantes y pendientes cortos con brillantes o perlas”, dice Paula Matthei.


Novias con un twist
En 1971 Bianca Jagger nos regaló un look nupcial que ha escrito una página en la historia de la moda: un impecable traje de falda y chaqueta, combinado con una pamela con velo, que continúa inspirando. Es clásico y moderno a la vez, sofisticado y un tanto rebelde… La antagonía de todos estos atributos hace que este look encaje casi para cualquier tipo de mujer.


Puede ser muy vanguardista —véase la segunda opción de Marta Ortega en su boda— o muy romántico —lo confirmó la actriz Mandy Moore de camino al altar—. No existe un prototipo único de novia vestida de rosa. Pueden ser muchas. Y es que en moda nupcial este color resulta ser muy camaleónico. Ya sea un rosa empolvado o una tonalidad más salmón, en toda su paleta cromática hará match, por supuesto, con joyas de oro rosa.

